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TENGO DOLOR, ¿QUE ME PONGO? ¿FRÍO O CALOR?

Siempre tenemos la duda de que aplicar cuando nos duele alguna zona del cuerpo o nos hacemos daño, frío o calor. Es muy utilizado porque todo el mundo lo tiene a mano pero es importante saber que hay que utilizar en cada momento.

El frío (crioterapia) es para lesiones recientes y agudas como golpe o una distensión muscular y lesiones más superficiales, en estos casos el frío hará que disminuya la inflamación que está apareciendo o ya ha aparecido en las primeras horas. Siempre recordando aplicarlo de manera correcta, si es pack de hielo que nunca toque la piel, es decir, siempre la protegeremos para evitar que el hielo haga una quemadura. También podemos aplicarlo con agua fría en la ducha o con un cubito de hielo realizar un masaje en la zona donde se encuentra la lesión. Siempre menos de 10 o 15 minutos, entre 2 y 4 veces por día.

El calor (termoterapia) es para las molestias musculares posturales causadas por el estrés y también para los dolores crónicos, de los más comunes, dolor lumbar y dolor cervical. El calor favorece la circulación y nos proporciona un efecto de relajación. Esto lo aplicaremos con una esterilla eléctrica, una ducha caliente en esa zona o una bolsa de agua o semillas calientes. Vigilando siempre de no quemar nuestra piel durante unos 20 o 25 minutos, 2 o 3 veces al día.

Además  también se utiliza la llamada terapia de contraste que consiste en alternar frío y calor. Esta normalmente se lleva a cabo en la ducha por comodidad. Y con esta terapia se consiguen muy buenos resultados en la recuperación de lesiones.

Es muy importante que vigilemos y tengamos cuidado en aplicar cualquiera de estas terapias, si aplicamos de forma errónea el frío esta puede hacer que una lesión muscular crónica, o que una contractura empeoren o si, por el contrario, aplicamos calor de forma errónea podemos provocar que la inflamación que haya presente empeore todavía más.

Siempre tendremos en cuenta nuestras sensaciones o las de la persona a quien se lo aplicamos, como es complicado tomar esta decisión si no tenemos claro a qué grupo de lesiones pertenece estaremos atentos de las sensaciones. Si notas que te ayuda y te alivia puedes seguir utilizándolo, si cuando lo aplicas sientes más dolor e incomodidad lo retiraremos para evitar empeorar esa lesión.

Si aun así sigues teniendo dudas de que aplicar puedes dejarnos, aquí abajo un comentario o contactar con nosotros y resolveremos tus dudas.

 

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